jueves, 28 de mayo de 2009

me importas tú!!! (Parte 2)

Ubiquémonos geográficamente y, por segunda vez, en el ya conocido Centro Comercial Cusco. Sucede que la mayor de las hermanas de Cusquito y su novio paseaban por este recinto y sin darse cuenta suben al segundo piso.
El joven acompañante se percata que en este nivel del edificio destacan los ya conocidos peluqueros y emite el siguiente comentario: "puta, que en estos sitios te deben cortar malaso" a lo que la hermana suelta una frase que da mucho que pensar "noooooooo, si supieras lo bien que atienden a Peluche"

miércoles, 27 de mayo de 2009

Aldo Mariátegui: de sabio no tienes ná

Todos los peruanos sentimos náuseas al leer los editoriales del diario (?) Correo en los que Aldo Mariátegui discriminaba a la congresista Hilaria Supa, paisana de Cuzquito.

Su respuesta no se hizo esperar. En acto cívico y artístico, "el hombre que respira debajo del agua", decepcionado, le dedicó una canción a Mariátegui.

Con una inspiración que nada tuvo que envidiarle a los cantantes de la Fania y con el recordado "baile de las muletas" (pronto el video en yutubí y el blog), luego de las primeras estrofas improvisó para nuestras cámaras. Que tiemblen quienes creen tener el parecido... pues Cuzquito, con su polo de "el cantante" convence a cualquier salsero.

El Sabio (Héctor Lavoe)
¿Por qué te la das de sabio
si yo conozco tu historia?
conmigo ya tu quedastes...
yo sé que me tienes roña.

La roña que tu me tienes nene
mira a mi no me mortifica
si el plante que tú te das
lo venden en la botica.

Déjate de tanto alarde
y vive la realidad
ay pues por más que tú trates
el mundo no cambiará.

Yo sé que te dicen sabio
sabio sabio tu serás
pero con tanta sabiduría
ay tu no tienes felicidad.

Metida de pata

Una lesión a la pierna derecha lo alejó de las canchas durante algunas semanas. Cuzquito narra la verdad de los hechos en exlusiva para elcuzquito.blogspot.com

-¿Qué pasó Cuzquito, dicen que caíste en una trampa?
- Era de noche y estaba muy oscuro... No la vi bien.

viernes, 22 de mayo de 2009

me importas tú!!! (Parte 1)

Ubiquémonos geográficamente en el Centro Comercial Cusco, situado en la Avenida el Sol de la Ciudad Imperial; corría el mes de abril del 99 y nos disponíamos a celebrar el cumpleaños de una amiga del colegio. Chasca, nuestra homenajeada, nos invitó a su casa y nosotros decidimos ir a buscar el obsequio; recorrimos tiendas, bazares, florerías y no encontrabamos nada apropiado para la ocasión... decidimos entrar al Centro Comercial Cusco, lugar harto conocido por la cantidad de peluquerías, salones de belleza, spa`s, etc, etc. Sabido es que todos estos locales se distinguen por la delicada y sutil atención de los gays más emblemáticos, escandalosos y gileros de la tierra de los Incas.
Veíamos los mostradores y no encontrábamos nada... la música que sonaba en todo el local decía algo asi como "Que se quede el infinito sin estrellas, o que pierda el ancho mar su inmensidad" y sin prestarle atención subimos al segundo piso (la meca de los salones de belleza del CC en mención)... continuábamos con la búsqueda del regalo y la música seguía... "Aunque pierda el arcoiris su belleza y las flores su perfume y su color". No encontrábamos el regalo ideal.
Dimos una vuelta y terminamos frente a frente a una enorme ventana donde se distinguía a dos peluqueros "de aquellos" que bailaban descarada y escandalosamente la canción que sonaba y de pronto voltean, nos miran, me hago el loco, Peluche (mote que amerita una historia aparte) se queda parado observándolos y ellos (o ellas) continúan el baile pero dirigiéndose ambos a Cusquito y mientras lo señalaba con fervor una y otra vez, sonaba el coro y decía "Me importas tu y tu y tu y solamente tu y tu y tu Me importas tu y tu y solamente tu y tu y nadie mas que tu"
Un grande Peluche... ese jale no distingue raza, color, condición social ni mucho menos preferencia sexual.

jueves, 21 de mayo de 2009

Nuggets sin hueso

Historia recopilada por Pablo "Guaca" Tamayo.

Era una noche especial en la casa Ottazzi. Un tímido “Chesse and Wine” adornaba la mesa abriendo el apetito de mas de uno, como invitando a compartir entre los alegres invitados. Benjamín (Q.D.E.P.) puso la cuota de sabor a la noche trepándose en la mesa y comiéndose los jamones.

Mucho floro futbolero a cargo de Los Hijos del Sol reinaba la sala, por lo que el popular Peluche decide moverse del sillón proponiéndonos ir hacia la cocina. Una vez dentro de ella, "Cuzquito" visualiza un plato de "dino-nuggets", nuggets en forma de dinosaurios, servido en la mesita. De inmediato uno se imaginaba que el plato tenia nombre y apellido, seguro destinado al dueño de casa, pero sin dudarla, "la magia", inspirado en Benjamín, se los comió todos.

De pronto entra la señora Ottazzi. En eso, cuando ve que el cuzquito se había comido el plato de su marido le dice: “¿Quién se comió el plato del señor?", a lo que el cuzquito le responde tímidamente: “Perdón señora”. De pronto, la señora le responde: “ay no, hijo, estoy bromeando”. Cuzquito, sin pelos en la lengua “atina” a decir: “Ah... chistocita eres...”

lunes, 18 de mayo de 2009

asado de tira (con hueso)

A pedido de la gente, una más de Peluche (mote que amerita una historia aparte) en video...
Ubiquémonos geográficamente en el jardín de la casa de Jean Paul... veníamos de jugar la clásica pichanga sabatina y Cusquito decidió, una vez más, embalarse con las ricas chelas...
El "compartir" se vió interrumpido por un repentino enojo de Peluche, veamos qué pasó...
vamos con las imágenes!!!

El Día de San Patricio II o “¿Dónde estás que no te veo?”

Cuando las palmas inavdían la sala por tan memorable interpretación, el Cuzquito desapareció. Su ausencia se hizo evidente cuando la gente reclamaba eufórica a Tony Montana. Está en el baño, dijo alguien. Y seguimos celebrando. 45 minutos después, intuímos que algo iba mal. La puerta estaba cerrada por dentro, la luz se veía prendida por la ranura de la puerta, pero él no respondía a los llamados. Tocamos y tocamos. El Cuzquito se había encerrado en el único baño de la casa (para profundizar en este tema, ver el post RO PI TA). De pronto se le escuchó responder: “Ocupaaado”. Con la poca paciencia que quedaba, en decidido tono militar, le exigí que abriera la puerta. Tras algunas murmuraciones quejumbrosas, se empezó a escuchar movimiento. En efecto, el Cuzquito se disponía a abrir la puerta del baño. Por fin, lo escuché decir, confundido y algo molesto: “Ros, ¿dónde estás?”. El Cuzquito había abierto una puerta, la de la ducha, y yo no estaba ahí. Le pedí concentración, sigue la bulla, le dije. Lo hizo. Abrió. Acto seguido, se bajó los pantalones y se sentó en el water. Al parecer, lo había interrumpido. La razón por la que no abría era porque, pantalones abajo, se había quedado dormido, ahí, sentadazo.